Desde los Afectos








Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?



Que uno tiene que buscarlo y dárselo...



Que nadie establece normas, salvo la vida...

Que la vida sin ciertas normas pierde formas...



Que la forma no se pierde con abrirnos...

Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...

Que no está prohibido amar...

Que también se puede odiar...



Que la agresión porque sí, hiere mucho...

Que las heridas se cierran...

Que las puertas no deben cerrarse...

Que la mayor puerta es el afecto...

Que los afectos, nos definen...



Que definirse no es remar contra la corriente...

Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...

Que negar palabras, es abrir distancias...



Que encontrarse es muy hermoso...

Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...

Que la vida parte del sexo...

Que el por qué de los niños, tiene su por qué...



Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad...

Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...

Que nunca está de más agradecer...



Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...

Que nadie quiere estar solo...

Que para no estar solo hay que dar...

Que para dar, debemos recibir antes...

Que para que nos den también hay que saber pedir...

Que saber pedir no es regalarse...

Que regalarse en definitiva no es quererse...

Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos...

Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...

Que ayudar es poder alentar y apoyar...



Que adular no es apoyar...

Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara...

Que las cosas cara a cara son honestas...

Que nadie es honesto porque no robe...



Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...

Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...

Que se puede estar muerto en vida..



Que se siente con el cuerpo y la mente...

Que con los oídos se escucha...

Que cuesta ser sensible y no herirse...

Que herirse no es desangrarse...

Que para no ser heridos levantamos muros...

Que sería mejor construir puentes...

Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...

Que volver no implica retroceder...

Que retroceder también puede ser avanzar...

Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...



Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?





MARIO BENEDETTI

MANIFIESTO





Yo no canto por cantar

ni por tener buena voz,

canto porque la guitarra

tiene sentido y razón.


Tiene corazón de tierra

y alas de palomita,

es como el agua bendita

santigua glorias y penas.


Aquí se encajó mi canto

como dijera Violeta

guitarra trabajadora

con olor a primavera.


Que no es guitarra de ricos

ni cosa que se parezca

mi canto es de los andamios

para alcanzar las estrellas,

que el canto tiene sentido

cuando palpita en las venas

del que morirá cantando

las verdades verdaderas,

no las lisonjas fugaces

ni las famas extranjeras

sino el canto de una lonja

hasta el fondo de la tierra.


Ahí donde llega todo

y donde todo comienza

canto que ha sido valiente

siempre será canción nueva.
(1973)




PALOMA AUSENTE

Oleo de Patricia Alcayaga



Cinco noches que lloro por los caminos,

cinco cartas escritas se llevó el viento,

cinco pañuelos negros son los testigos,

de los cinco dolores que llevo adentro.

Paloma ausente, blanca paloma,rosa naciente.


Paso lunas enteras mirando el cielo,

con un solo deseo en el pensamiento,

que no descienda herida mi palomita,

la que viene fundida los elementos.

Paloma ausente, blanca paloma,rosa naciente.


Dicen un papel escrito con tinta verde,

que teniendo paciencia todo se alcanza,

una que bien la tuvo salió bailando,

de su jardín,al Arco de las Alianzas.

Paloma ausente, blanca paloma,rosa naciente.


Una jaula del aire viene bajando,

con todos sus barrotes de calaminas,

todos los pajarillos vienen trinando,

sin enbargo, distingo a mi golondrina.

Paloma ausente, blanca paloma,rosa naciente.


Voy a ponerle un traje de mariposa,

mañana cuando llegue mi palomita,

elo de dos banderas de tres colores,

y en la betania humilde de canderilla.

Paloma ausente, blanca paloma,rosa naciente.



El vínculo de Violeta y su hermano Nicanor fue siempre inquebrantable, él recuerda haber motivado a Violeta para el ingreso de la academia de artes de la Universidad de Chile, situación de tribulación para la artista; ella decide abandonar sus estudios y se decide a trashumar, una receta de amor para su vocación de cantora y campana oscura del mundo.-



Mujer inquieta, se empapó de lo más variado de nuestra gente, también luchó contra los estereotipos de una época difícil. Representando el dolor originado por las injusticias sociales, hoy es traducida a un sin fin de idiomas.-




¿Qué palabras te dijera...

¿Qué palabra te dijera
que llegue a tu corazón
con la fuerza que al enfermo
lleva la muerte su voz,
reinando sobre lo humano
y toda la creación?
Cuando yo la modulaba
sólo pensaba en tu amor,
de manera que mi orilla
con la tuya se juntó,
y fue tan vivo el recuerdo
que mi alma se dibujó.
Mariposa que dormía
tranquila dentro de mí.
Se despertó de repente
queriéndoseme salir
por todos los caminitos
de mi cerebro sin fin.
Como no tengo palabras
que aclaren mi corazón
te mandaré por el aire
el eco de mi canción,
en ella va dibujada
la forma de mi pasión




Violeta del Carmen Parra Sandoval San Carlos de Itihue Chile, 4 de Octubre de 1917 - Santiago, 5 de Febrero de 1967 fué una cantante, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena, considerada por muchos la folclorista más importante de Chile y fundadora de la música popular chilena.





Su infancia está marcada por las necesidades económicas,hija de una madre campesina y un profesor de música, Violeta inclina sus afectos hacia el arte,imitándo a los artístas de circo y confeccionando disfraces de papel,vive sus días primeros cantando a dúo con su hermano Lalo, tocando su guitarra y creando sus propias canciones, ya contaba con 12 años de edad.
Realizó los cursos primarios y estuvo un año en la escuela normal, pero abandonó los estudios y tuvo que trabajar en el campo para ayudar a su familia, ya que su padre enfermó gravemente.

Violeta emigra a los 15 años a Santiago y a los 18 contrae matrimonio con Luis Cerecera, empleado ferroviario con quién tuvo 2 hijos,Ángel e Isabel.

En 1953 comienza el proceso de recorrer campos de su país natal Chile, en busca de composiciones las cuales quedan impregnadas en más de tres mil composiciones reunidas en el libro Cantos Folclóricos Chilenos y en sus primeros discos en solitario bajo el sello EMI Odeón.


"Cuando me iba a imaginar yo, que.. al salir a recopilar mi primera canción..iba a aprender que Chile es el mejor libro de folclore que se haya escrito" Violeta Parra, 1953.



Del amor de Gabriela Mistral




Las cartas a Magallanes Moure se publicaron en 1978, en la recopilación de Sergio Fernández Larraín, titulada Cartas de amor de Gabriela Mistral. Treinta y ocho son las cartas al poeta que ahí se incluyen, escritas entre 1914 y 1921. De Magallanes Moure, sólo se conocen cuatro, incluidas como notas en esta misma recopilación. A pesar de haber mantenido una correspondencia amorosa desde 1913, Lucila y Magallanes no se conocieron en persona hasta 1921, como atestiguan sus cartas, año que marcará el fin de la relación amorosa epistolar, al menos de la que hemos podido conocer. En 1922, Gabriela viaja a México y no volverá a encontrarse con Magallanes.


No es casual que Gabriela Mistral, reconocida por su producción poética, haya sido además tan prolífica en su correspondencia: amorosa, profesional, amistosa, política, de consuelo, de “chisme” y de “queja”. Las cartas de Gabriela constituyen su gran lazo con el mundo; en ellas construye redes de afinidades políticas, sociales, literarias, íntimas, profesionales; en ellas dice y se desdice a voluntad y también en contra, seguramente, de su voluntad. La abundancia de las cartas asumida en una forma casi ritualizada se convierte en un juego que Gabriela sabe jugar.


No discutamos los modos de amarnos, hablemos de esto que es lo inmediato y lo esencial: Tú ¿me querrás fea? Tú ¿me querrás antipática? Tú ¿me querrás como soy? Te lo pregunto y veo luego que no puedes contestarme (p.137, carta XV).


(...) ¡Qué decires de amor los tuyos! Tienen que dejar así, agotada, agonizante. Tu dulzura es temible: dobla, arrolla, torna el alma como un harapo fláccido y hace de ella lo que la fuerza, la voluntad de dominar, no conseguirían. Manuel, ¡qué tirano tan dulce eres tú! Manuel ¡cómo te pertenezco de toda pertenencia, cómo me dominas de toda dominación! ¿Qué más quieres que te dé, Manuel, qué más? Si no he reservado nada, ¿qué me pides? (p. 144, carta XVII).


Cada día veo más claramente las diferencias dolorosas que hay entre Ud. –luna, jazmines, rosas– y yo, una cuchilla repleta de sombra, abierta en una tierra agria. Porque mi dulzura, cuando la tengo no es natural, es una cosa de fatiga, de exceso de dolor, o bien, es un poco de agua clara que a costa de flagelarme me he reunido en el hueco de la mano (...) (p. 105, carta III).


Al final de las cartas antologadas, se incluye un poema que quiere silenciar o detener la respuesta del otro con la fuerza de la autocomunicación exhibida en un sujeto o “hablante lírico”, y la puesta en escena de una hablante “autorizada” por un género “mayor”; a Lucila, sucede Lucila/Gabriela:


Balada
“Él pasó con otra.Yo lo vi pasar
.”



AUSENCIA



Se va de ti mi cuerpo gota a gota.

Se va mi cara en un óleo sordo;

se van mis manos en azogue suelto;

se van mis pies en dos tiempos de polvo.


¡Se te va todo, se nos va todo!


Se va mi voz, que te hacía campana

cerrada a cuanto no somos nosotros.

Se van mis gestos que se devanaban,

en lanzaderas, debajo tus ojos.


Y se te va la mirada que entrega,

cuando te mira, el enebro y el olmo.
Me voy de ti con tus mismos alientos:

como humedad de tu cuerpo evaporo.


Me voy de ti con vigilia y con sueño,

y en tu recuerdo más fiel ya me borro.

Y en tu memoria me vuelvo como esos

que no nacieron ni en llanos ni en sotos.
Gabriela Mistral

Un libro que por ahora sólo se encontrará en las bibliotecas públicas de Chile recoge 205 poemas inéditos de Gabriela Mistral, algunos con una veta política que no aparece en otras obras de la Premio Nobel de Literatura 1945.

“Almácigo” , como se titula este libro de 351 páginas editado por la Universidad Católica de Chile, ha sido posible gracias a la entrega al país del legado de la poeta por parte de su última heredera, la estadounidense Doris Atkinson.

Para la comercialización de este libro, que está ya disponible en bibliotecas públicas, deben pasar dos años en virtud de la ley de donaciones culturales bajo la cual se editó.

El académico Luis Vargas Saavedra, compilador y responsable de la publicación, concretada gracias a la autorización de Atkinson, señaló al diario “La Tercera” que se escogió el título de “Almácigo” porque se trata de “brotes verbales” de Mistral

LA MUJER FUERTE




Me acuerdo de tu rostro que se fijó en mis días,


mujer de saya azul y de tostada frente,


que en mi niñez y sobre mi tierra de ambrosía


vi abrir el surco negro en un abril ardiente.




Alzaba en la taberna, honda la copa impura


el que te apegó un hijo al pecho de azucena,


y bajo ese recuerdo, que te era quemadura,


caía la simiente de tu mano, serena.




Segar te vi en enero los trigos de tu hijo,


y sin comprender tuve en ti los ojos fijos,


agrandados al par de maravilla y llanto.




Y el lodo de tus pies todavía besara,


porque entre cien mundanas no he encontrado tu cara


¡y aun te sigo en los surcos la sombra con mi canto!




Gabriela Mistral


(Vicuña 1889 - Nueva York 1957)
Lucila Godoy, llamada Gabriela Mistral (conocida mejor como Gabriela Mistral), escritora chilena. Hija de un maestro rural, que abandonó el hogar a los tres años del nacimiento de Gabriela, la muchacha tuvo una niñez difícil en uno de los parajes más desolados de Chile. A los 15 años publicó sus primeros versos en la prensa local, y empezó a estudiar para maestra. En 1906 se enamoró de un modesto empleado de ferrocarriles, Romelio Ureta, que, por causas desconocidas, se suicidó al poco tiempo; de la enorme impresión que le causó aquella pérdida surgieron sus primeros versos importantes. En 1910 obtuvo el título de maestra en Santiago, y cuatro años después se produjo su consagración poética en los juegos florales de la capital de Chile; los versos ganadores- Los sonetos de la muerte- pertenecen a su libro Desolación (1922), que publicaría el instituto de las Españas de Nueva York. En 1925 dejó la enseñanza, y, tras actuar como representante de Chile en el Instituto de cooperación intelectual de la S.D.N., fue cónsul en Nápoles y en Lisboa. Vuelta a su patria colaboró decisivamente en la campaña electoral del Frente popular (1938), que llevó a la presidencia de la república a su amigo de juventud P. Aguirre Cerda. En 1945 recibió el premio Nobel de literatura; viajó por todo el mundo, y en 1951 recogió en su país el premio nacional.
En 1953 se le nombra Cónsul de Chile en Nueva York. Participa en la Asamblea de Las Naciones Unidas representando a Chile. En 1954 viene a Chile y se le tributa un homenaje oficial. Regresa a los Estados Unidos.
El Gobierno de Chile le acuerda en 1956 una pensión especial por la Ley que se promulga en el mes de noviembre.
En1957, después de una larga enfermedad, muere el 10 de enero, en el Hospital General de Hempstead, en Nueva York. Sus restos reciben el homenaje del pueblo chileno, declarándose tres días de duelo oficial. Los funerales constituyen una apoteosis. Se le rinden homenajes en todo el Continente y en la mayoría de los países del mundo.





http://www.youtube.com/watch?v=undkER8zxPQ



Mistral Lesbiana
Por Patricia Verdugo *
“Cuando tú vuelvas, si es que vuelves, no te vayas enseguida. Yo quiero acabarme contigo y quiero morirme en tus brazos”


(fragmento de carta de Gabriela Mistral a Doris Dana, diciembre de 1948).


La relación de amor entre Gabriela Mistral y Doris Dana comenzó el 1 de octubre de 1948. Y cuando celebraron el séptimo aniversario como pareja, la poetisa le comentó a su amada: “hay que cuidar esto, Doris, es una cosa delicada el amor”.


La prueba de que cuidaron su relación está a la vista. Unidas estuvieron hasta la muerte de la gran Gabriela en 1957 y Doris fue su heredera universal. Gozaron de buen amor por ocho años hasta que –cumpliendo su deseo- Gabriela expiró en sus brazos en Nueva York.


Decir en círculos privados que nuestra gran Premio Nóbel fue lesbiana, hasta hace muy poco, era un escándalo. Unos lo rechazaban o callaban. Otros argumentaban que no había pruebas. Y los menos decían que el dato no era relevante para efectos de analizar su obra. La homofobia aparecía por doquier. En 2002, la académica portorriqueña Licia Fiol-Matta escribió el libro “Una madre homosexual para la nación: el Estado y Gabriela Mistral”, libro que Chile escondió bajo la alfombra. Y cuando se planteó hacer una película (“La pasajera”, Casas y Labarca) hilos invisibles se movieron en México y Chile para impedir el proyecto.


Hoy, gracias a la “desclasificación” de archivos, podemos finalmente tener las pruebas y dar pasos claves hacia la verdad. Y eso permitirá perfilar a nuestra Gabriela como la persona que realmente fue, muy distante de la imagen de tristeza y soledad insondables, imagen que moldeó en fierro el stablishment local para fijarla en la historia como madre literaria de Neruda y tantos otros poetas del siglo XX, como santa madre de la nación, mito asexuado y angelical incluso.


La mujer de carne y hueso eran tan profunda como sensible, amaba con alegría y odiaba con rencor. Fue una persona tan potente que, desde 1945 hasta hoy, detenta el único Nóbel para una mujer en habla castellana. Mérito que ganó por la fuerza de su obra, ya que no contó –como Neruda- con el global apoyo de los intelectuales de izquierda.


Feminista, la Mistral sostenía que la mujer era “prisionera de la ignorancia”. Y resumió su vida en Chile diciendo que “viví aislada en una sociedad analfabeta cuyas hijas eduqué y que me despreciaba por mal vestida y mal peinada”. Llegó a decir incluso que Chile “no tiene sesos, no tiene madurez”.


¿Tienes una gabriela?, se dice popularmente en Chile, ya que su imagen circula en rojos billetes de cinco mil pesos. Su medalla Nóbel descansa en una triste vitrina del mal mantenido museo de la iglesia de San Francisco. Su museo en Vicuña es de una pobreza que busca reafirmar la falsa imagen, antípoda de la poetisa que se codeó con lo mejor de la cultura mundial y disfrutaba de una mansión en Estados Unidos.


Sólo su tumba en Montegrande emociona porque –pese al Chile mediocre y envidioso que no supo acogerla- fue su decisión ser enterrada en el seco suelo del norte que la vio nacer. “El valle lo mientan Elqui / y Montegrande, mi dueño”.


¿Será capaz Chile de asumir a la nueva Gabriela? La esperanza dice ojalá y el realismo dice difícil, muy difícil…


TU DULZURA


Camino lentamente por la senda de acacias,

me perfuman las manos sus pétalos de nieve,

mis cabellos se inquietan bajo céfiro leve

y el alma es como espuma de las aristocracias.



Genio bueno: este día conmigo te congracias,

apenas un suspiro me torna eterna y breve...

¿Voy a volar acaso ya que el alma se mueve?

En mis pies cobran alas y danzan las tres Gracias.



Es que anoche tus manos, en mis manos de fuego,

dieron tantas dulzuras a mi sangre, que luego,

llenóseme la boca de mieles perfumadas.



Tan frescas que en la limpia madrugada de Estío

mucho temo volverme corriendo al caserío

prendidas en mis labios mariposas doradas.

De: Alfonsina Storni



Alfonsina Storni nació el 29 de mayo de 1892 en Sala Capriasca (Suiza) y se trasladó con su familia a la Argentina en 1896, donde adoptará esta nacionalidad. Es autora de los libros de poemas "La inquietud del rosal", "El dulce daño", "Irremediablemente", "Languidez", "Ocre", "Mundo de siete pozos" y "Mascarilla y trébol". Publicó también las obras de teatro "El amo del mundo", "Dos farsas pirotécnicas" y "Teatro infantil". En 1925, recibió el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura. El 25 de octubre de 1938, se suicidó en la ciudad de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.

http://http://www.youtube.com/watch?v=1IR53U3fThU

Música de Otoños sin Fin