EL CABALLERO DE LA TRISTE FIGURA

"El caballero de la triste figura"
Acrilico
2003

Alejandro Ballesteros
MEXICO


-y Don Quijote preguntó a Sancho que le había movido a llamarle El Caballero de la Triste Figura, más entonces que nunca.



Yo se lo diré-respondió Sancho- porque lo he estado mirando un rato a la luz de aquella hacha que lleva aquel malandante, y verdaderamente tiene vuestra merced la más mala figura, de poco acá, que jamás he visto; y débelo de haber causado, o ya el cansancio de éste combate, o ya la falta de muelas y dientes.



No es eso-respondió Don Quijote-, sino que el sabio a cuyo cargo debe estar el escribir la historia de mis hazañas le habrá parecido que será bien que yo tome algún nombre apelativo.

Y así, digo que el sabio ya dicho te habrá puesto en la lengua y en el pensamiento ahora que me llamases el Caballero de la Triste Figura, como pienso llamarme desde hoy en adelante, y para que mejor me cuadre tal nombre, determino de hacer pintar cuando haya lugar, en mi escudo una triste figura.


-No hay para que gastar tiempo ni dinero en hacer esa figura-dijo Sancho-; sino lo que ha de hacer es que vuestra merced descubra la suya y dé rostro a los que le miraren; que sin más ni más, señor (y esto sea dicho en burlas), que le hace tan mala cara la hambre y la falta de las muelas, que, ya tengo dicho, se podrá muy bien excusar la triste pintura.

Debate, intereses , alusinaciones



-replicó Sancho-,...ese te quiere bien que te hace llorar; y más, que suelen los principales señores, tras una mala palabra que dice a un criado, darle luego unas calzas; aunque no sé lo que suelen dar tras haberle dado de palos, si ya no es que los caballeros andantes dan tras palos ínsulas o reinos en tierra firme.

-Dijo Don Quijote-..está advertido de aquí en adelante en una cosa, para que te abstengas y reportes en el hablar demasiado conmigo: que en cuantos libros de caballería he leído, jamás he hallado que ningún escudero hablase tanto con su señor como tú con el tuyo...

De todo lo que he dicho has de inferir, Sancho, que es menester hacer diferencia de amo a mozo, de señor a criado y de caballero a escudero.Así que desde hoy en adelante, nos hemos de tratar con más respeto, sin darnos cordelejo, porque de cualquiera manera que yo me enoje con vos, ha de ser mal para el cántaro.Las mercedes y beneficios que yo os he prometido llegarán a su tiempo; y si no llegaren, el salario, a lo menos, no se ha de perder como ya os he dicho.-

Marcela, La Pastora



"Hízome el cielo, según vosotros decís, hermosa, y que de tal manera, que sin ser poderosos a otra cosa, a que me améis os mueve mi hermosura, y que por el amor que me mostráis decís, y aún queréis, que yo esté obligada a amaros.Yo conozco con el natural entendimiento que Dios me ha dado, que todo lo hermosos es amable; mas no alcanzo que por razón,de ser amado, esté obligado lo que es amado por hermoso a amar a quien le ama."..
"Y así como la víbora no merece ser culpada por la ponzoña que tiene, puesto que con ella mata, por habérsela dado la naturaleza, tampoco yo merezco ser reprendida por ser hermosa; que la hermosura en la mujer honesta es como el fuego apartado, o como la espada aguda,que ni él quema ni ella corta a quien a ellos no se acerca."

La profesión de mi vida



"La profesión de mi ejercicio no consiente ni permite que yo ande de otra manera.El buen paso, el regalo y el reposo, allá se inventó para los blandos cortesanos; más el trabajo, la inquietud y las armas sólo se inventaron y se hicieron para aquellos que el mundo llama caballeros andantes, de los cuales yo, aunque indigno, soy el menor de todos".

¿Cuántos de nosotros llevamos un quijote en nuestra alma?..al leer éste libro he descubierto mi propia alma..ese espíritu muchas veces invencible, otras tantas débil, pero que sin embargo sabe pararse cada vez que una afrenta lo daña hasta dejarlo sin fuerzas.Y con ésto no crean que es algo habitual sentirse débil en mí...no, lo común solamente pero lo suficiente.-

Me gusta el Quijote y su pensamiento, no difamo claro está pero a veces quisiera difamar para no sentir miedo...








Uno de los principales pianistas latinoamericanos nos ha visitado, Roberto Bravo ha estado en mi pueblo, y en su visita nos ha enseñado que más vale darse un minuto en la vida, que vivir la vida en un minuto, nos ha enseñado que lo cotidiano puede esperar y que si tú quieres siempre hay tiempo para volar en dulces melodías, para soñar con suaves colores, para vivir entre bellas artes.-



Tu concierto lo inicias con Morricone...y Santa Cruz cae rendido ante aquellos juegos sonoros,cargados de nostalgias , nostalgias mágicas, nostalgias soñadores, sublimes nostalgias...



El Pianista en el Océano, El Oboe de Gabriel, Cinema Paradiso...(recuerdo a mi hermano Cristobal y su film favorito..) mientras mi pequeña de suaves motitas de oro se rinde y en sueños vuela entre nubes, corcheas y silencios.-



Legrand, Williams y Chopin...la dulce también, la fuerte, la eterna voz de LatinoAmérica..LA NEGRA..porque el maestro también se rinde ante tu voz Mercedes, porque el maestro también siente tu partir, y así sus manos y Alfonsina te rinden tributo en Santa Cruz...



Por la blanda arena

Que lame el mar

Su pequeña huella

No vuelve más

Un sendero solo

De pena y silencio llegó

Hasta el agua profunda

Un sendero solo

De penas mudas llegó

Hasta la espuma.



Y mientras él toca se deja acompañar con el talento vestido de mujer, y con ella la magia otra vez nos toca , la ternura es su canción y la coquetería su destello.-



Déjala que juegue con el piano, me dijo Victoria Foust mirándo a mi princesa de motitas de oro mientras los ojitos de mi niña miraban inpávidos los ojos de esa artista adornados con brillos verdes y colores profundos.-



Así mi pueblo los recibió y los despidió y con ellos se fué aquel tiempo en que creíamos que las estrellas no caerían del cielo para colmarnos con la luz de su talento....



Ya hay muchos que pensamos que la cultura y el arte es para TODAS las personas y en éste caminar es más fácil agradecer a quienes comparter ésta visión y nos acercan la cultura...

Música de Otoños sin Fin