A la sombra de un naranjo




Salomón Borrasca, cómo llegaste a mi vida aún no lo recuerdo...

pero sin duda me hipnotizan tus líneas cargadas de nostalgia...

nuestros parlamentos son tiernos acentos de una brisa extranjera

se mete por las maderas de mi cuarto y vuelo

hasta esa vereda de tu vida.-

Cinthya del alma





Salomón Borrasca: recibe el abrazo de ésta anciana que en ocasiones olvidas.-

Cinthya : no te olvido anciana de mis amores
distinguida y nostálgica te recuerdo
confundida entre tus amantes y el aroma de tus carnes.
Espero tener tiempo
para cruzar a tu vereda
limpiar la estancia y la mesa
sacar mi mate, la bombilla y tus copas
para que tengamos esa conversación pendiente
de amores del pasado ...recuerdas?
yo soy una romántica , espero no te me aburras
Mientras, te mando un abrazo
y suéltate esa trenza, viejita de mis amores.-
Cinthya : ah, también abriré tu ventana-si me lo permites-
es tiempo que la luz visite el florero vacío de tu mesa.

Salomón Borrasca : Te espero en el huerto de mi casa de pensión
dónde te contaré, al vapor de un café espeso
de los amores que coseché
cuando era joven y bella
cuando el sol del mediodía alumbraba mi rostro
con ternura de girasol.
Sé que tienes muchas historias que contarme
y estoy ansiosa de recibirte en la mesa
que ya he tendido de blanco, debajo del naranjo
que agoniza ante mis ojos.
Recibe un abrazo de ésta anciana
que le recita a los amantes
que la frecuentan en el bar de la vieja Amparo.-
Cinthya : vieja de mis amores, llevaré fotografías
muchas, y de múltiples colores...
de piel tersa y de colores de miel
de ondulantes y brillantes cabellos
de sonrisas perfectas.-
Fotografías de juegos de niños adolescentes
y caminos de polvo
de zapatos gastados, de amores sudados...
espera, no te vayas!
voy por ellas a casa de mis padres
no vaya a ser que el amor de mi vida
me cele con la huida.-
Salomón Borrasca : y por favor, tráeme los retazos de tus ilusiones rotas
las lágrimas que te causaron esos amores ingratos
los suspiros de tus besos apasionados.
Tráeme la melancolía de tu pueblo, para llorar por ellas
Ven a mi huerto donde crecen margaritas y agapantos
dónde haremos una fogata para apagar el frío de éste invierno
te hablaré de mis maridos muertos, de mis amantes vivientes
y de los novios que le tiran besos a mi trenza cuando
cruzo la esquina.-

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