dulce corazón



que no me falten tus ojitos

con los que miro el cielo,

y en los que veo amor...


que no me falten tus manitas

que me toman por sorpresa

y me brindan tu calor...


que no me falten tus pasitos

que me hacen avanzar

con ferviente admiración...


que no me falten tus sonrisas

que completan mis momentos

e iluminan mi dolor...


que no me abandonen tus palabras

que acompañan mi silencio

y comprenden mi expresión...


hija de mi alma, que no me abandone tu inocencia y tu existir...

te amo!

2 comentarios:

  1. Simplemente hermoso... la bendición de tener un hijo puede llenar los espacios más infinitos en los rincones del alma... lindas y sabias palabras de una madre las que escribes. se te aprecia como mujer, como amiga y la incondicional madre que eres.

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Música de Otoños sin Fin