
que no me falten tus ojitos
con los que miro el cielo,
y en los que veo amor...
que no me falten tus manitas
que me toman por sorpresa
y me brindan tu calor...
que no me falten tus pasitos
que me hacen avanzar
con ferviente admiración...
que no me falten tus sonrisas
que completan mis momentos
e iluminan mi dolor...
que no me abandonen tus palabras
que acompañan mi silencio
y comprenden mi expresión...
hija de mi alma, que no me abandone tu inocencia y tu existir...
te amo!

Simplemente hermoso... la bendición de tener un hijo puede llenar los espacios más infinitos en los rincones del alma... lindas y sabias palabras de una madre las que escribes. se te aprecia como mujer, como amiga y la incondicional madre que eres.
ResponderEliminarBello poema.
ResponderEliminar